
Desde la ciudad de Trujillo, durante el desarrollo de la “Campaña Admirable”, Simón Bolívar emitió el histórico Decreto de Guerra a Muerte para radicalizar la lucha contra el dominio español.
Esta medida establecía que a los españoles y canarios que no se sumaran activamente a la causa de la independencia se les aplicaría la pena capital, mientras que se ofrecía amnistía a quienes apoyaran la libertad.
El propósito fundamental fue convertir el conflicto en una lucha nacional entre americanos y realistas, diferenciando claramente a los bandos y buscando la movilización definitiva de las masas patriotas.